La Educación para la Salud, cobra cada vez mayor importancia como área de trabajo pedagógico en la educación social.
Gracias a la conferencia pudimos conocer como prever las enfermedades que sufren los profesores durante el tiempo en el que imparten su docencia. Fue interesante conocer todos los trastornos de los sentidos que sufren los docentes, algunos de esos trastornos o enfermedades son:
- A nivel físico: alteraciones relacionadas con las articulaciones (vertebrales, cuello, hombro, caderas, rodillas…), producidas por acciones o posturas concretas, como por ejemplo cuando se trabaja en el ámbito infantil o en educación física. Otros tipos de alteraciones como las respiratorias, las musculares, las circulatorias, relacionadas con el tiempo atmosférico (frío, lluvia, viento…), como por ejemplo cuando los docentes están en el recreo con los niños y niñas. Dolores de cabeza por el cansancio visual en aulas y espacios con mala luz. El más frecuente es el agotamiento de la voz al forzarla al hablar. Alteraciones en gargantas, oídos y nariz.
- A otros niveles: psicológico, emocional, social…
Todas estas alteraciones perjudican al docente tanto en su vida privada como en su vida profesional, por lo que se debería prever a dichos profesionales sobre tales alteraciones, para ello sería aconsejable que en las carreras universitarias, así como en los ciclos superiores de educación infantil, y otros del mismo ámbito, insertaran una asignatura de Educación para la Salud, en la cual se llevara a cabo una metodología preventiva sobre las alteraciones que sufren los docentes.
Un factor muy importante, a causa del cual se producen muchas alteraciones en los docentes, tanto físicas como psicológicas, sociales…, es el estrés. Las personas tendríamos que estar prevenida y preparadas para sobrellevar las múltiples situaciones de la vida cotidiana y profesional que causan estrés, ya que este desequilibrio es muy perjudicial para la salud.
Es conveniente mencionar algunas, de las muchas, actividades que se pueden realizar para mejorar la salud y el bienestar:
- No llevarse a casa los problemas.
- Adaptarse a lo que se tiene.
- Hacer, en la medida de lo posible, lo que a uno le gusta, pues eso nos hace disfrutar.
- Ir al centro de buena gana. Tener ilusiones y cosas que hacer.
- Potenciar el trabajo en equipo y la cooperación con los compañeros.
- Control de uno mismo.
- Aprender a rescatar lo positivo y no caer en sobreimplicación.
- …
Por lo tanto y después de conocer algunos datos sobre los problemas de salud que sufren los docentes durante el ejercicio de su profesión, podemos observar que los educadores sociales podemos intervenir en este ámbito de actuación, pues podríamos actuar como medio de canalización entre los docentes y la información que estos deben recibir, ya que la Educación de la Salud es una de las ramas de la Educación Social.
Los educadores sociales, podrían actuar como agentes de prevención de dichas enfermedades o alteraciones, pues podrían dar cursos o talleres informativos sobre este tema.
Por otro lado también podrían actuar mediador entre los docentes y los profesionales de la salud.
Gracias a la conferencia pudimos conocer como prever las enfermedades que sufren los profesores durante el tiempo en el que imparten su docencia. Fue interesante conocer todos los trastornos de los sentidos que sufren los docentes, algunos de esos trastornos o enfermedades son:
- A nivel físico: alteraciones relacionadas con las articulaciones (vertebrales, cuello, hombro, caderas, rodillas…), producidas por acciones o posturas concretas, como por ejemplo cuando se trabaja en el ámbito infantil o en educación física. Otros tipos de alteraciones como las respiratorias, las musculares, las circulatorias, relacionadas con el tiempo atmosférico (frío, lluvia, viento…), como por ejemplo cuando los docentes están en el recreo con los niños y niñas. Dolores de cabeza por el cansancio visual en aulas y espacios con mala luz. El más frecuente es el agotamiento de la voz al forzarla al hablar. Alteraciones en gargantas, oídos y nariz.
- A otros niveles: psicológico, emocional, social…
Todas estas alteraciones perjudican al docente tanto en su vida privada como en su vida profesional, por lo que se debería prever a dichos profesionales sobre tales alteraciones, para ello sería aconsejable que en las carreras universitarias, así como en los ciclos superiores de educación infantil, y otros del mismo ámbito, insertaran una asignatura de Educación para la Salud, en la cual se llevara a cabo una metodología preventiva sobre las alteraciones que sufren los docentes.
Un factor muy importante, a causa del cual se producen muchas alteraciones en los docentes, tanto físicas como psicológicas, sociales…, es el estrés. Las personas tendríamos que estar prevenida y preparadas para sobrellevar las múltiples situaciones de la vida cotidiana y profesional que causan estrés, ya que este desequilibrio es muy perjudicial para la salud.
Es conveniente mencionar algunas, de las muchas, actividades que se pueden realizar para mejorar la salud y el bienestar:
- No llevarse a casa los problemas.
- Adaptarse a lo que se tiene.
- Hacer, en la medida de lo posible, lo que a uno le gusta, pues eso nos hace disfrutar.
- Ir al centro de buena gana. Tener ilusiones y cosas que hacer.
- Potenciar el trabajo en equipo y la cooperación con los compañeros.
- Control de uno mismo.
- Aprender a rescatar lo positivo y no caer en sobreimplicación.
- …
Por lo tanto y después de conocer algunos datos sobre los problemas de salud que sufren los docentes durante el ejercicio de su profesión, podemos observar que los educadores sociales podemos intervenir en este ámbito de actuación, pues podríamos actuar como medio de canalización entre los docentes y la información que estos deben recibir, ya que la Educación de la Salud es una de las ramas de la Educación Social.
Los educadores sociales, podrían actuar como agentes de prevención de dichas enfermedades o alteraciones, pues podrían dar cursos o talleres informativos sobre este tema.
Por otro lado también podrían actuar mediador entre los docentes y los profesionales de la salud.


