- ¿A qué nos referimos cuando hablamos de “nivel educativo”?
Cuando hablamos de nivel educativo nos estamos refiriendo al nivel de conocimiento que posee una persona, es decir, a las aptitudes, destrezas, habilidades y conocimientos que han adquirido las personas o grupos a través de un proceso de enseñanza-aprendizaje durante la etapa escolar.
- El nivel educativo en España, ¿está subiendo o bajando en los últimos años?
Podemos decir que el nivel educativo de España está subiendo, porque aunque en el caso del informe PISA de 2003, España se situaba en uno de los últimos lugares (en el 24), y por tanto se situaba por debajo del promedio de la OCDE y la UE, la situación se invierte con el número de estudiantes con formaciones universitarias o superiores. El promedio global para todos los grupos de edad se sitúa en una posición intermedia-alta (28%), ligeramente superior a la media de la OCDE y de la UE-19, 26% y 24% respectivamente. Por encima de España, se encuentran Estados Unidos (39%), Japón (40%), Reino Unido (38%), Rusia (50%) e Israel (46%). Este hecho es aún más destacable si analizamos la situación por los diferentes grupos de edad. Así, España presenta, en el grupo de edad más joven, un porcentaje de población con estudios terciarios (40%) muy superior a la media de la OCDE (32%) y de la UE-19 (30%).
Tras haber buscados datos para poder argumentar esta pregunta (el nivel educativo en España ¿sube o baja?), he encontrado algunos datos más por los que podemos decir que el nivel educativo de España está subiendo:
· LOS LOGROS EDUCATIVOS DE LA POBLACIÓN ADULTA
En este primer capítulo se abordan los niveles educativos alcanzados por los distintos grupos de edad de la población adulta, las tasas de graduación en las diferentes etapas educativas posteriores a la educación obligatoria, los resultados de los alumnos a los 15 años en el estudio PISA y la relación que existe entre el nivel de estudios alcanzado y las expectativas laborales y salariales de los ciudadanos.
De los españoles de 25 a 64 años, un 28% posee titulación superior, pero el 50% sólo ha finalizado los estudios obligatorios.
Al igual que en el año 2005, el porcentaje de españoles que en 2006 ha alcanzado una titulación universitaria o de formación profesional superior (28%) es más elevado que el que corresponde a la media de la OCDE (27%) o de la UE (24%). Esta cifra es también más elevada que la de Francia o Alemania y muy superior a la del resto de los países mediterráneos. Sin embargo, si se considera que un 50% de ciudadanos españoles sólo han completado como máximo la primera etapa de educación secundaria, frente al 31% de la OCDE o de la UE, se puede concluir que el nivel de estudios alcanzado en España es netamente inferior al de la media (Gráfico A.1.1a).
Un 64% de los españoles de 25 a 34 años ha completado los estudios de bachillerato o ciclos formativos de grado medio, o equivalentes, aunque se mantiene la diferencia de 14 puntos con respecto a los países de la OCDE.
El porcentaje de españoles de 25 a 34 años que ha completado al menos estudios secundarios superiores (bachillerato, ciclos formativos de grado medio y otros estudios secundarios) fue en 2006 del 64% (Tabla y gráfico A1.2a), 14 puntos menos que la OCDE (78%) y 15 menos que la UE (79%).
Pero a pesar de la diferencia de puntos de España con la OCDE y la UE, la evolución experimentada ha sido muy positiva. El 27% de los ciudadanos que hoy tienen entre 55 y 64 años (que hace treinta años pertenecían al grupo 25-34) tiene esa titulación, frente al 55% de media de OCDE y UE. Hoy se ha pasado de aquel 27% al actual 64%; es decir, se ha mejorado en 37 puntos.
En el sistema educativo español, los profesores y los alumnos españoles de centros y entornos menos favorables están obteniendo resultados mejores que los equivalentes de la OCDE.
El hecho de que la pendiente de España sea menor que la de la OCDE quiere decir que hay menos diferencia entre los mejores y los peores resultados, o lo que es lo mismo, en España hay mayor equidad. Esto es así también en las líneas de gradientes correspondientes a las diez comunidades autónomas que ampliaron muestra, pues presentan una pendiente similar a la media estatal, situándose la mayoría ligeramente por encima de esa media2. Esto muestra que el sistema educativo español es homogéneo, ya que presenta resultados similares cuando se relaciona a éstos con el índice social, económico y cultural.
La OCDE señala que accesos más equitativos en la educación primaria y secundaria, como en el caso de España, dan como resultado accesos más equitativos a la educación superior, independientemente de la clase social a la que se pertenezca.
El 40% de los estudiantes españoles de educación superior proceden de entornos en los que el cabeza de familia es trabajador manual (Gráfico A7.1). España, con un 40%, es así el país de la OCDE en el que un mayor porcentaje de hijos de trabajadores manuales entra en la educación superior, cifra por encima de países como Finlandia (29%), Irlanda (18%) o Francia (19%). Además, en España, Irlanda y los Países Bajos el porcentaje de estudiantes con padres trabajadores manuales es similar al porcentaje de éstos con respecto al total de la población activa.
Tras leer estos datos recogido de estas dos páginas web:
- http://www.caixacatalunya.com/caixacat/es/ccpublic/particulars/publica/pdf/ic0708e5.pdf
- http://www.mepsyd.es/multimedia/00008952.pdf;
Podemos observar como el nivel educativo español no está en declive, sino que por el contrario está subiendo.
En los últimos cien años el nivel educativo de los españoles ha aumentado de forma progresiva.
Dicho aumento podemos apreciarlo cualitativamente si prestamos atención al estudio realizado por la Fundación BBVA titulado "Actividad y territorio. Un siglo de cambios". Este afirma que hace un siglo, en el año 1900, el índice de analfabetismo era del 63,8 por ciento, mientras que en 2001, ese porcentaje era del 2,4 por ciento. Es decir el índice de analfabetismo en España se ha reducido un 61,4 por ciento en un siglo.
Cuantitativamente podemos percibirlo si nos fijamos en que la generación de nuestros abuelos, la mayoría de ellos, los conocimientos, académicamente hablando, más complejos que poseen es saber leer, escribir y realizar las operaciones aritméticas básicas.
Sin embargo la generación de nuestros padres tienden a poseer unos estudios superiores a estos sin llevar a ser titulaciones universitarias en la mayoría de los casos.
Por el contrario en la nueva generación, la mayoría poseemos estudios universitarios. Vemos ahí la evolución histórica del nivel educativo en nuestro país.
En la actualidad, a causa de la crisis económica están aumentando considerablemente el índice de personas que vuelven a retomar sus estudios, pues al no haber trabajo éstas consideran como mejor opción la de volver a estudiar y aumentar su nivel formativo.
- Una vez debatidas ambas cuestiones, lee el artículo de Vicente Verdú que aparece en el Anexo. ¿Qué información aporta este documento a las conclusiones que previamente habíais trabajado? ¿Cambia en algo vuestra percepción previa sobre el “nivel educativo”? ¿En qué sentido?
Pues en realidad este artículo afianza aún más las conclusiones a las que había llegado y es que el nivel educativo en España está aumentando.
Aunque en este artículo se hace referencia que este aumento del nivel educativo se ve vinculado al desarrollo de las nuevas tecnologías, por lo tanto es conveniente decir que los niños de antes no tenían las mismas oportunidades que los de ahora, por lo que no podían desarrollar en su plenitud sus capacidades, como lo hacen la nueva generación.
Debido a esto, podríamos decir que no es muy fiable comparar una generación con otra pues, ante no se contaban con los mismos recursos para desarrollar su inteligencia y su capacidades como lo hacen los niños de ahora.
Cuando hablamos de nivel educativo nos estamos refiriendo al nivel de conocimiento que posee una persona, es decir, a las aptitudes, destrezas, habilidades y conocimientos que han adquirido las personas o grupos a través de un proceso de enseñanza-aprendizaje durante la etapa escolar.
- El nivel educativo en España, ¿está subiendo o bajando en los últimos años?
Podemos decir que el nivel educativo de España está subiendo, porque aunque en el caso del informe PISA de 2003, España se situaba en uno de los últimos lugares (en el 24), y por tanto se situaba por debajo del promedio de la OCDE y la UE, la situación se invierte con el número de estudiantes con formaciones universitarias o superiores. El promedio global para todos los grupos de edad se sitúa en una posición intermedia-alta (28%), ligeramente superior a la media de la OCDE y de la UE-19, 26% y 24% respectivamente. Por encima de España, se encuentran Estados Unidos (39%), Japón (40%), Reino Unido (38%), Rusia (50%) e Israel (46%). Este hecho es aún más destacable si analizamos la situación por los diferentes grupos de edad. Así, España presenta, en el grupo de edad más joven, un porcentaje de población con estudios terciarios (40%) muy superior a la media de la OCDE (32%) y de la UE-19 (30%).
Tras haber buscados datos para poder argumentar esta pregunta (el nivel educativo en España ¿sube o baja?), he encontrado algunos datos más por los que podemos decir que el nivel educativo de España está subiendo:
· LOS LOGROS EDUCATIVOS DE LA POBLACIÓN ADULTA
En este primer capítulo se abordan los niveles educativos alcanzados por los distintos grupos de edad de la población adulta, las tasas de graduación en las diferentes etapas educativas posteriores a la educación obligatoria, los resultados de los alumnos a los 15 años en el estudio PISA y la relación que existe entre el nivel de estudios alcanzado y las expectativas laborales y salariales de los ciudadanos.
De los españoles de 25 a 64 años, un 28% posee titulación superior, pero el 50% sólo ha finalizado los estudios obligatorios.
Al igual que en el año 2005, el porcentaje de españoles que en 2006 ha alcanzado una titulación universitaria o de formación profesional superior (28%) es más elevado que el que corresponde a la media de la OCDE (27%) o de la UE (24%). Esta cifra es también más elevada que la de Francia o Alemania y muy superior a la del resto de los países mediterráneos. Sin embargo, si se considera que un 50% de ciudadanos españoles sólo han completado como máximo la primera etapa de educación secundaria, frente al 31% de la OCDE o de la UE, se puede concluir que el nivel de estudios alcanzado en España es netamente inferior al de la media (Gráfico A.1.1a).
Un 64% de los españoles de 25 a 34 años ha completado los estudios de bachillerato o ciclos formativos de grado medio, o equivalentes, aunque se mantiene la diferencia de 14 puntos con respecto a los países de la OCDE.
El porcentaje de españoles de 25 a 34 años que ha completado al menos estudios secundarios superiores (bachillerato, ciclos formativos de grado medio y otros estudios secundarios) fue en 2006 del 64% (Tabla y gráfico A1.2a), 14 puntos menos que la OCDE (78%) y 15 menos que la UE (79%).
Pero a pesar de la diferencia de puntos de España con la OCDE y la UE, la evolución experimentada ha sido muy positiva. El 27% de los ciudadanos que hoy tienen entre 55 y 64 años (que hace treinta años pertenecían al grupo 25-34) tiene esa titulación, frente al 55% de media de OCDE y UE. Hoy se ha pasado de aquel 27% al actual 64%; es decir, se ha mejorado en 37 puntos.
En el sistema educativo español, los profesores y los alumnos españoles de centros y entornos menos favorables están obteniendo resultados mejores que los equivalentes de la OCDE.
El hecho de que la pendiente de España sea menor que la de la OCDE quiere decir que hay menos diferencia entre los mejores y los peores resultados, o lo que es lo mismo, en España hay mayor equidad. Esto es así también en las líneas de gradientes correspondientes a las diez comunidades autónomas que ampliaron muestra, pues presentan una pendiente similar a la media estatal, situándose la mayoría ligeramente por encima de esa media2. Esto muestra que el sistema educativo español es homogéneo, ya que presenta resultados similares cuando se relaciona a éstos con el índice social, económico y cultural.
La OCDE señala que accesos más equitativos en la educación primaria y secundaria, como en el caso de España, dan como resultado accesos más equitativos a la educación superior, independientemente de la clase social a la que se pertenezca.
El 40% de los estudiantes españoles de educación superior proceden de entornos en los que el cabeza de familia es trabajador manual (Gráfico A7.1). España, con un 40%, es así el país de la OCDE en el que un mayor porcentaje de hijos de trabajadores manuales entra en la educación superior, cifra por encima de países como Finlandia (29%), Irlanda (18%) o Francia (19%). Además, en España, Irlanda y los Países Bajos el porcentaje de estudiantes con padres trabajadores manuales es similar al porcentaje de éstos con respecto al total de la población activa.
Tras leer estos datos recogido de estas dos páginas web:
- http://www.caixacatalunya.com/caixacat/es/ccpublic/particulars/publica/pdf/ic0708e5.pdf
- http://www.mepsyd.es/multimedia/00008952.pdf;
Podemos observar como el nivel educativo español no está en declive, sino que por el contrario está subiendo.
En los últimos cien años el nivel educativo de los españoles ha aumentado de forma progresiva.
Dicho aumento podemos apreciarlo cualitativamente si prestamos atención al estudio realizado por la Fundación BBVA titulado "Actividad y territorio. Un siglo de cambios". Este afirma que hace un siglo, en el año 1900, el índice de analfabetismo era del 63,8 por ciento, mientras que en 2001, ese porcentaje era del 2,4 por ciento. Es decir el índice de analfabetismo en España se ha reducido un 61,4 por ciento en un siglo.
Cuantitativamente podemos percibirlo si nos fijamos en que la generación de nuestros abuelos, la mayoría de ellos, los conocimientos, académicamente hablando, más complejos que poseen es saber leer, escribir y realizar las operaciones aritméticas básicas.
Sin embargo la generación de nuestros padres tienden a poseer unos estudios superiores a estos sin llevar a ser titulaciones universitarias en la mayoría de los casos.
Por el contrario en la nueva generación, la mayoría poseemos estudios universitarios. Vemos ahí la evolución histórica del nivel educativo en nuestro país.
En la actualidad, a causa de la crisis económica están aumentando considerablemente el índice de personas que vuelven a retomar sus estudios, pues al no haber trabajo éstas consideran como mejor opción la de volver a estudiar y aumentar su nivel formativo.
- Una vez debatidas ambas cuestiones, lee el artículo de Vicente Verdú que aparece en el Anexo. ¿Qué información aporta este documento a las conclusiones que previamente habíais trabajado? ¿Cambia en algo vuestra percepción previa sobre el “nivel educativo”? ¿En qué sentido?
Pues en realidad este artículo afianza aún más las conclusiones a las que había llegado y es que el nivel educativo en España está aumentando.
Aunque en este artículo se hace referencia que este aumento del nivel educativo se ve vinculado al desarrollo de las nuevas tecnologías, por lo tanto es conveniente decir que los niños de antes no tenían las mismas oportunidades que los de ahora, por lo que no podían desarrollar en su plenitud sus capacidades, como lo hacen la nueva generación.
Debido a esto, podríamos decir que no es muy fiable comparar una generación con otra pues, ante no se contaban con los mismos recursos para desarrollar su inteligencia y su capacidades como lo hacen los niños de ahora.
2. Diagnóstica tu propio estilo de aprendizaje.
Para ello debes completar el cuestionario en papel que hemos proporcionado en clase. Se trata del cuestionario de estilos de aprendizaje (CHAEA) elaborado por Catalina M. Alonso, Domingo J. Gallego y Peter Honey. También puedes acceder al mismo en Internet en este enlace: http://www.estilosdeaprendizaje.es/menuprinc2.htm y cumplimentarlo on-line. Una vez elaborado individualmente, dibuja una gráfica representativa y reconoce tu propio perfil, teniendo en cuenta que cada uno de nosotros generalmente desarrolla más alguno de los estilos. Interpreta los resultados, formulando las consecuencias prácticas para afrontar próximos aprendizajes.
Para ello debes completar el cuestionario en papel que hemos proporcionado en clase. Se trata del cuestionario de estilos de aprendizaje (CHAEA) elaborado por Catalina M. Alonso, Domingo J. Gallego y Peter Honey. También puedes acceder al mismo en Internet en este enlace: http://www.estilosdeaprendizaje.es/menuprinc2.htm y cumplimentarlo on-line. Una vez elaborado individualmente, dibuja una gráfica representativa y reconoce tu propio perfil, teniendo en cuenta que cada uno de nosotros generalmente desarrolla más alguno de los estilos. Interpreta los resultados, formulando las consecuencias prácticas para afrontar próximos aprendizajes.
Tras haber realizado el cuestionario de estilos de aprendizajes, he realizado esta gráfica la cual representa los puntos que he sacado en cada uno de los tipos de aprendizaje:
I = ACTIVO = 15
II = REFLEXIVO = 16
III= TEÓRICO = 13
IV= PRAGMÁTICO = 13
Como podemos ver en el gráfico, el estilo de aprendizaje que más predomina en mi persona es el reflexivo, cuyas características son: ponderado, concienzudo, receptivo, analítico y exhaustivo.
Pero con diferencia de un solo punto, el otro estilo de aprendizaje que predomina en mi es el activo, el cual es caracterizado por: animador, improvisador, descubridor, arriesgado, espontáneo.
Para mejorar los otros dos tipos de aprendizaje debería trabajar algunas mejoras como por ejemplo:
En el teórico debería:
· Practicar la lectura y el resumen propio.
· Detectar incoherencia de los argumentos.
· Analizar situaciones complejas.
· Resumir teorías….
Y en el pragmático debería:
· Reunir técnicas prácticas.
· Concentrarme en planes de acción.
· Evitar situaciones de riesgos.
· Asesoramiento externo…
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